Te veo por las noches, como un fantasma a mi lado, tu sonrisa, oh Dios
tu sonrisa, la sonrisa que me hacía querer un día mas en esta vida, estabas por fin a mi lado de nuevo.
Las caricias que me dabas, me recordaban
que el cariño en el mundo era posible, las caricias que un día desaparecieron pero que por fin estaban a mi lado otra vez.
Los abrazos interminables que transmitían mas que mil palabras.
Mil palabras que nos decíamos con la mirada, mirada que perdí pero que por fin esta a mi
lado.
Cada noche te veo junto a mi, como un espejismos en el desierto, un reflejo en el cristal, una sombra en la luz.
Jamas te puedo atrapar,
pero siempre te pude tocar. Entonces corro, corro detrás tuya dejando atrás viejas peleas, olvidadas discusiones, estúpidos insultos y
grandes arrepentimientos y cuando por fin te puedo coger, cuando puedo volver a tenerte en mis manos...
Abro los ojos y veo que es solo otro
sueño donde tu recuerdo me atormenta, otro sueño que me recuerda tu perdida...
Entonces las lágrimas salen aunque las intente detener, por
que de tanto llorar, se que ya es una perdida de tiempo, que cuando se terminen los llantos, solo quedará una vez mas, la oscuridad
abrazándome, mientras la soledad me desnuda para que después, los remordimientos hurguen en las heridas formadas por mis pensamientos.
Así que solo diré una cosa mas antes de volverme a dormir para poder verte en mis sueños.
Te quiero y te echo de menos.
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