lunes, 22 de noviembre de 2021

Un paso a dar

 

El corazón le latía con fuerza, sentía como el fluir de la sangre a través de todo su cuerpo, un agudo pitido no le permitía escuchar lo que le estaba diciendo la persona que tenía delante, solo tenía un mensaje claro: Ella ya no era necesaria.

Durante toda su vida sabía que ese momento iba a llegar, ya que nunca fue una persona querida, los adultos dirán que eran pensamientos de una chica adolescente y es lo que ella misma pensó durante mucho tiempo “Su familia no sabe querer, no es culpa tuya”, “Sus padres no se quieren entre sí, muchos menos la van a querer a ella” pero entonces nació su hermana pequeña y se demostró que todos sus pensamientos estaban equivocados.

A su hermana la querían, la amaban y lo peor es que lo demostraban, ya no tenía excusas para creer que era culpa de los demás que fuera ignorada, ahora debía plantearse la idea de que ella fuese el problema, quizás era su manera de hablar, de caminar, de actuar, de pensar, de ser…

Lo único que estaba claro, es que no era suficiente y si no eres suficiente ¿Para que seguir?