miércoles, 23 de septiembre de 2026
Depresión
domingo, 9 de agosto de 2026
Mi mayor miedo
Cuando era niña nunca me sentí querida por aquellos que debían procesarme, supuestamente, un amor incondicional.
Mi abuela me decía que le había arruinado la vida a su hija, quien tenía futuro académico. Mi padre nos había abandonado porque no se veía siendo padre y mi madre termino mirándome con ojos de quien se arrepiente de traer vida a este mundo.
Pero, esto nunca me preocupó, siempre pensé que había alguien con quien me encontraría y me haría sentir realmente querida ¿Cómo dudar de eso? Lo había leído en incontables libros e incluso lo había presenciado con mi madre volviéndose a casar, así que nunca dude de ese hecho, por lo menos hasta que cumplí ocho años. Tuve que quedarme un tiempo en la aldea, al cuidado de mis abuelos paternos y al ir conociendo la gente de mi alrededor descubrí a gente que jamás se había casado e incluso a personas que nunca habían tenido un amor.
Eso, me aterrorizó, porque significaba que podía llegar a la edad de estas personas, quedarme totalmente anciana, arrugada y sin ser capaz de dar más de tres pasos teniendo que descansar, llegando incluso a las puertas de la muerte aún sin conocer el sentimiento de ser querida o incluso apreciada, sin poder deshacerme del vacío interior.
Eso, me aterrorizó durante todo mi crecimiento. Ahora estoy cerca de los treinta, he crecido, he madurado, he conocido a gente, hubo momento en los incluso pude olvidarme de ese vacío, olvidarme, no deshacerme de él.
Ahora tengo otro miedo, uno incluso más profundo, con el que tengo que luchar todos los días. Ya no le tengo miedo a la soledad, ahora le tengo miedo a que alguien me conozca, que sepa mis gustos, que sepa que odio los pimientos, pero me encantan lo picante, alguien que sepa que me encanta cantar aunque se me de muy mal... ahora mi mayor miedo es poner a un persona como prioridad, pensar en esa persona a todas horas, soñar con esa persona, imaginarme un futuro con esa persona pero que a esa persona a la que yo le estoy dando todo, solo me este devolviendo dosis de amor para mantenerme enganchada, enganchada para satisfacer su ego, para satisfacer su orgullo o simplemente para combatir su temor a la soledad.
Ahora mi mayor miedo no es la soledad, mi mayor miedo es amar a alguien quien no sabe amar.